
Eduard Boleda Farré

Por qué la cerámica
Bien la cerámica es un hecho de aquí Verdú. Es ser de Verdú, y vivir la cerámica es como todo uno para mí. Y siempre lo he visto aquí en Verdú, después mi padre también hizo cerámica con baldosas y pintaba y siempre ha formado parte de mi vida.
Y mi hermana también hizo cerámica en la escuela Massana y también hace cerámica y pues ha formado parte. Y para mí fue… Empezó cuando me casé. Y vi un cuadro que tenía de cerámica y le dije a mi mujer, esto también lo haría. Y pedí barro aquí por arriba, hice el cuadro, me lo cocieron y todo va ser cómo muy fluido, una cosa fluida y después una extensión de lo que yo ya hago que es música y así.
Ha sido una cosa que ha venido muy fluida conmigo, no he ido nunca a ninguna escuela ni nada, Por indicaciones de ceramistas que dijeron, hazlo así, hazlo asá y ha sido una cosa muy fluida.
Influencias
Seguir los consejos de ceramistas. Después también, una vez seguía unos consejos de un primo mío, que es un gran pintor, que se llama Magí Puig, y cuando vio el estilo que ahora estoy haciendo, me dijo, ahora sí, porque hasta antes hacía otro estilo y me decía, bueno, bueno bueno y cuando vio este estilo fue, ahora sí.
Este estilo también, empezó con una cosa que, había un muñeco con el que hacían anuncios por la tele que se llamaba Fido Dido, una cosa, un dibujo alto y delgado, y primero hice las figuras siguiendo este. Después hay un escultor que ahora no me acuerdo como se llama, Modigliani quizás, que hace unas esculturas altas y delgadas, también se me ocurrió, y después cuando las hago gordas también a veces pienso en Botero, que hacía todas figuras gordas.
Pero bien, es una cosa bastante ecléctica, todas las influencias que he tenido. Pero así seguí bastante este consejo que me dio mi primo que me dijo, ahora sí, porque hasta entonces me veía las figuras que hacía y decía, que, bueno sí, también, pero me dijo, ahora sí, entonces, porque tienen como un sello, todo el mundo tiene que tener un sello, los pueblos tienen que tener un sello, y he de decir, pues Verdú, Verdú cerámica y, por ejemplo vino..., y es importante tener una personalidad.
El ceramista en la sociedad contemporánea
Cada vez creo que es más pequeño. Yo, porque soy el primero que... antes incluso recuerdo que íbamos por allí y podíamos comprar algún plato de cerámica; recuerdo ir a Túnez a comprar platos, y habíamos comprado y ahora no se me ocurre comprar cerámica, ¿no? Y después, como cosa decorativa quizás sí, pero piensas quizás antes en un cuadro o así, que con cerámica, y después como utilitario, pues nada.
Y esto también es lo que exclaman los ceramistas de aquí, que no hay demasiado futuro, esto es lo que me parece a mí.
Futuro de la cerámica
Bueno mi futuro ceramista, yo espero pasármelo bien, yo me lo paso bien. Hace un tiempo atrás me dijeron, si quieres tus figuras las podemos poner aquí en esta tienda y así.
Y no me gusta, porque me gusta más ver la gente que viene a casa, entonces yo puedo hablar con la ellos y pues... Es una manera de interrelacionarnos con la gente. Por ejemplo, vinieron unos que hacían el camino de San Ignacio y vino una mujer de California y me compró 7 o 8 figuras. Encantada, entonces estuvimos charlando y todavía hay un poco de relación.
Y pues con gente que viene de fuera, pues hago relación y les explico lo que hago, como los que hacemos con los conciertos que hago como músico y así. Y me gusta esta relación, las cosas de música o esto me gustan por la relación que puedo hacer y el futuro que espero yo, bueno es esto, pasármelo bien, no sé si... el futuro de la cerámica en general, el futuro, bueno, lo veo negro ¿eh?
Como la cerámica. No, pero quiero decir, es cuanto más residual, antes era como una cosa más del día a día, y ahora el único futuro que veo es que si los ceramistas de aquí, de Verdú hicieran un sello propio de cerámica y que hicieran además, no solo se dedicaran a vender la cerámica, sino hacer como toda la explicación y que fuera como una actividad de la gente que viene, de decir, pues bueno, vemos como pasan, vemos como esto y todo, todo como un todo.
Murales de Eduard Boleda Farré
¿Cómo hacer la ruta?
La Ruta de los Murales Cerámicos de Verdú está pensada para que la puedas hacer a tu aire. Pasea por las calles del pueblo y descubre cada mural a tu ritmo, disfrutando del arte y la historia que rodean nuestra cerámica negra.
Ven a Verdú y vive una experiencia única e inolvidable!
¿Sabes cómo llegar a Verdú?
Verdú está situado en la comarca del Urgell, en la provincia de Lleida, Cataluña.
Para llegar, se puede coger la autovía A-2 hasta Tàrrega y después seguir la carretera C-14 hasta Verdú. También se puede llegar a Tàrrega en tren. De Tàrrega en Verdú el desplazamiento se tiene que hacer en taxi o bien a pie.


